Un universo que se cuenta

Nací y crecí en el campo, con el sol en la espalda y el ruido del silencio. La escarcha del invierno en el jardín, y el olor a pasto recién cortado durante la primavera. Bicicletas, hamacas, caballos. Campamentos en las sierras y veranos en el Sur. Una familia con ocho hermanos, treinta y seis primos y un par de asados domingueros. Soy una afortunada que intenta agradecer a Dios con pequeños gestos cada día.

Acá, un homenaje a las huellas de este mundo tan maravilloso escritas en un trozo de papel. Este es mi universo.