¿Una visita empañada?

Francisco, que es el Papa número 266 de la historia de la Iglesia, ha visitado 31 países desde que fue elegido como el sucesor de San Pedro en 2013. En su sexto viaje a América Latina, fue la segunda vez, después de Juan Pablo II, que un Papa visita Chile y Perú.

5

¿Qué significa que un Papa viaje desde Roma a Latinoamérica para reunirse con fieles de las más variadas comunidades?

El Papa quiere estar cerca, quiere saber en qué andamos, de qué va nuestra vida. Como en la Jornada Mundial de la Juventud que nos apelaba para que no desperdiciemos el valioso tesoro de la vitalidad y salgamos a anunciar el Evangelio, en esta visita Francisco fue más Papa que nunca: ofició misa, bautizó y hasta casó a unos novios. Habló de la corrupción, visitó una cárcel de mujeres, se reunió con diplomáticos y seminaristas, y celebró a los santos peruanos.

Ante el gran debate sobre si Francisco debe o no venir a la Argentina, a veces nos creemos con la potestad para opinar sobre una agenda que no manejamos y unas prioridades que no conocemos. ¿Quién sino el Papa debe tener más claro que todos lo que debe o no hacer? No entendemos que, seguramente, la forma de estar cerca de sus raíces es ésta, revoloteando con suficiente distancia para que nuestros egos y diferencias internas no se desboquen, para que nuestro país no sufra más convulsiones. Conocemos su amor por esta tierra, busquemos en las profundidades de su mensaje el gran deseo para su pueblo.

6

Con un gran contraste entre las visitas a ambos países, Francisco terminó una gira que tuvo todos los condimentos. Más allá de la ya tan comentada estadía en Chile, donde el clima enrarecido por los ataques a varias iglesias y los polémicos casos de pedofilia hicieron que se catalogara como la peor visita al país en la historia de los Papas, no se puede negar que a Francisco siempre terminan colocándolo en medio de los problemas y circunstancias locales con poco margen para maniobrar.

Como buen padre, pidió perdón por los abusos y desmanes de sus hijos y reconoció las grandes fallas de la Iglesia y el clero; rezó por todas estas víctimas y siempre estuvo muy cerca de los mundos más vulnerables: abusados, excluidos, indígenas, enfermos. Ellos siempre son los primeros para él. Tenemos que dejar de pensar que el Papa es una figura política más, un ente gubernamental o un mandatario mundano. Francisco es la figura central de la Iglesia católica, es el vicario de Cristo, su representante terrenal. Cuando ponemos la mirada en puntos periféricos y no en la centralidad de su mensaje que es Jesús, todo se trastoca, todo queda a merced del ojo y el corazón humano.

4

Cómo será que nuestra humanidad es más fuerte que nuestro espíritu que creemos que todo merece nuestra rigurosa observación. También Francisco fue criticado por casar, en pleno vuelo, a una pareja a la que consideró que estaba preparada para recibir el santo sacramento y simplemente no había podido hacerlo porque la iglesia de su pueblo había sido destruida por un terremoto. Los periodistas, al acecho del error y del escándalo, fueron de lleno a cuestionarle su accionar aludiendo que esta concesión abre la puerta a un sacramento más light, menos comprometido. ¿En serio creen que el Papa desaprovecharía la oportunidad de unir en matrimonio a una pareja preparada que así lo deseaba? ¡Nos olvidamos que los sacramentos son signos del amor de Cristo! Siempre y cuando estén dadas las condiciones, los sacerdotes, con el Papa a la cabeza, tienen el deber de facilitar estas gracias a los fieles. Por suerte, hubo una gran cantidad de personas que celebró este gesto, esta cercanía, este trato tan afable.

Nos encanta llenarnos la boca, nos parece fascinante encontrar el error de aquel que es infalible en cuestiones de fe. Si de verdad creyéramos que el Papa es el verdadero embajador de Cristo no dudaríamos ni un segundo de ninguno de sus comportamientos.

2

Las visitas papales pueden ser un bálsamo para unir comunidades o una mecha para ocasionar un incendio. Depende de la disposición de los corazones que lo reciben. Como iglesia peregrinante, como pueblo en marcha que sigue a su pastor dejémonos de pasarle facturas que no le corresponden y abramos nuestros corazones, la riqueza de su mensaje es universal.

Fotos: Aci Prensa.

Autor: thepelush

La belleza de las cosas simples es mi guía. Apuntes con la vida como testigo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s