Contra toda esperanza

Las buenas noticias, y también las malas. Nos enteramos, lo procesamos y lo analizamos ahí. Una computadora entre nuestros dedos que es capaz de cambiar el ánimo de un minuto a otro. Debemos haber sido varios los que en esta última semana, abrimos las webs de los diarios más conocidos mendigando certezas. Mañana, tarde y noche en busca del nuevo detalle, de aquel dato más acabado que nos ayude a comprender con mayor exactitud. Y siempre con la esperanza intacta, imaginando la gran noticia. Porque acá lo que ahoga es la incertidumbre, la falta de información, el panorama desolador que se nos hace imposible constatar con hechos.

El gran Fernández Pedemonte hablaba de los casos conmocionantes aludiendo a aquellos sucesos que actúan como señaladores en la memoria colectiva de un país o de una comunidad. Todos nos acordamos qué estábamos haciendo cuando se derrumbaron las Torres Gemelas o cuando la fumata blanca arrojó el nombre de Jorge Mario Bergoglio como sucesor de Benedicto XVI.

Hoy el Ara San Juan sigue siendo un enorme, pesado y desgarrador signo de interrogación. Los medios funcionan como boca de urna de un universo que, por momentos, se llena de falsas esperanzas y pistas desorientadoras. El termómetro social y político pasa de la euforia de una bengala a la desesperación por un oxígeno que, según se cree, está en vías de extinción.

El corazón de los familiares se prende a una foto estampada en el puerto que, como tantas otras veces en la historia, funciona como aparcadero de noticias. Alegrías, euforias, tristezas, desilusiones. Desconsuelos que se nos llevan la vida.

Este caso, como lo fue la tragedia de los Andes o la de los mineros en Chile, logró paralizar agendas y mantener en vilo a varios países. Misas y rosarios, además de todos los medios humanos posibles, como fueron la ayuda de embarcaciones y naves extranjeras, son las armas con las que contamos. Estamos a merced del Cielo, esperamos que se haga la luz, que se devele el misterio y que pronto los cuarenta y cuatro estén de vuelta en tierra firme. Seguimos en vela.

Foto: Ejército Argentino.

Autor: thepelush

La belleza de las cosas simples es mi guía. Apuntes con la vida como testigo.

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